GARA, 31/10/02
TAT recuerda a Imaz que la ONU recoge 17 casos de
torturas de la Ertzaintza
·Este organismo, Askatasuna y Zutik le exigen medidas para acabar con esta práctica. Tachan de «totalmente improcedente» la respuesta al relato de los últimos detenidos
Torturaren Aurkako Taldea recordó ayer al Gobierno de Lakua que el último informe del Relator contra la Tortura de la ONU recoge 17 casos de torturas contra la Ertzaintza. Respondió así a las afirmaciones de Josu Jon Imaz y el Departamento de Interior, que desestimaron el martes la denuncia de los últimos jóvenes detenidos en Uribe-Kosta.
BILBO
TAT recordó que no sólo el Relator de la ONU, sino también el Comité para la Prevención de la Tortura, recogen denuncias contra la Ertzaintza a las que conceden un alto grado de credibilidad. Por eso, rechazó el desmentido dado por el Ejecutivo de Lakua al relato de los últimos detenidos, en el que se incluyen golpes, vejaciones se- xuales e incluso alucinaciones.Al margen de ello, para TAT «es completamente improcedente el argumento de que 'posiblemente estén buscando justificar algún tipo de posible de- lito contra la propia Ertzaintza'», al entender que esta afirmación pretende impedir las denuncias públicas y «blindar» así la acción de la Policía.
Tanto este organismo como Askatasuna que acusó a Imaz de «mentir» y Zutik recalcaron la necesidad de medidas efectivas para acabar con esta práctica, como la instalación de cámaras en las comisarías.
Zarraoa evita
pronunciarse
M.M.
GETXO
El alcalde de Getxo, Iñaki Zarraoa, eludió ayer valorar las denuncias contra la Ertzaintza de los últimos detenidos en su localidad y justificó que el portavoz de Lakua restara credibilidad a los testimonios. «Entiendo que Imaz tenga su propia percepción. Yo haría lo mismo si fueran detenidos por la Policía Municipal», explicó a GARA el alcalde jelkide.
No obstante, reconoció haber recibido a allegados de los detenidos que «me han dado su versión, pero no tengo argumentos para contrastarlo». Asimismo, admitió que una de estas personas le mostró las marcas que tenía en el cuerpo, «que se reducían a un porrazo», indicó.